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Para oidos exclusivos: TONY MACALPINE y FIREWIND encendieron el STGO PROG FEST de Chile

Siempre son bienvenidos los conciertos y recitales, es algo imposible de ignorar para aquellos a los que la música les hace la existencia mucho más llevadera. Para los amantes del Metal Progresivo y Power Metal, el pasado 9 de marzo se daba una nueva oportunidad, las cuales -hay que decirlo- no han sido muy constantes y reiteradas en el tiempo. En este caso se dio en el marco del STGO PROG FEST, evento que se llevó a cabo con dos importantes bandas internacionales como lo son TONY MACALPINE y FIREWIND, y una de las más históricas de la escena chilena: ENIGMA, quienes fueron los encargados de participar en esta oportunidad.

Puntualmente a las 19 horas se dio comienzo al Festival. El puntapié inicial fue dado por la banda Chilena de Heavy Metal ENIGMA. Con una menuda audiencia, la agrupación ofreció un concierto breve pero potente durante alrededor de media hora, tiempo en el cual mostraron una selección de lo más destacado de su discografía, tarea -me imagino- nada fácil para una banda que si bien se ha mantenido durante un tiempo considerable (casi treinta años) en un ambiente bastante underground, al mismo tiempo se ha consolidado como una de las más importantes del género en el territorio Chileno.

Dada la actitud del público que presenció el show de esta banda y el feedback que mantuvieron durante este corto tiempo, por momentos daba la impresión de que se trataba de una fiesta de amigos que disfrutan del Metal. El ambiente fue muy grato durante su concierto.

Tal vez el tiempo que se les está dando en general a la bandas soporte sea un punto a tener en cuenta. Sabemos que el tiempo es oro, pero 45 minutos sería un set correcto, sobre todo cuando las agrupaciones que abren el show son bandas profesionales con amplia trayectoria. En este caso, por ejemplo, fue evidente que la banda quedó con mucha energía contenida y muchas ganas de entregar más.

FIREWIND

Sutilmente el recinto se fue poblando por los espectadores que esperaban la presentación de las bandas internacionales y a las 8 de la noche se dio inicio al show de FIREWIND. La banda liderada por Gus G, conocido por haber sido guitarrista de Ozzy Osbourne, apareció en el escenario con la portada de su último disco Immortal como telón de fondo. Con “Ode to Leonidas”, uno de los cortes más destacados de este álbum, que fue el motivo que los trajo de gira a estos territorios, iniciaron su poderoso set. El concierto se desarrolló sin mayores contratiempos, sin embargo, hubo ocasiones en las que la voz de Henning Basse pareció perderse, pero gracias al gran soporte que entregaron los demás integrantes, la situación pasó prácticamente desapercibida. A medida que avanzaba el show, el público comenzó a manifestarse de lleno vitoreando y llamando el nombre de la banda con la clara intención de transmitirles lo agradecidos que estaban por poder tener la oportunidad de apreciar este show por primera vez en sus vidas. Con afecto le entregaron al vocalista Basse una bandera chilena, objeto que terminó siendo parte de la ornamentación de un amplificador y fue así como el concierto comenzó a tomar forma.

Los extendidos solos con los que deleitó a sus seguidores el guitarrista y líder de FIREWIND, Gus G, los cuales en alguna oportunidad fueron ejecutados con la guitarra detrás de su cabeza, fueron la postal que nos dejó su presentación, así como también los sincronizados headbangin’s de la agrupación, acompañados de lo que parecía ser una mini coreografía. Esta fue a menudo la tregua que aprovechó Henning Basse, quien de seguro la necesitaba, luego de entregar casi el alma en cada canción, preocupándose también de mantener al mismo tiempo la interacción con los asistentes. En todo caso no fue sólo una actitud exclusiva de él, los demás integrantes también hicieron lo posible por mantener la cercanía con el público, que se mostró siempre afable y complacido. Mención honrosa para Bob Katsionis, quien con absoluto manejo y espontaneidad iba de la guitarra al teclado y viceversa, sin ningún contratiempo.

El setlist incluyó temas de distintos albumes, destacando entre ellos “Head Up High”, “World On Fire”, “Lady Of 1000 Sorrows” yMercenary Man”. Cuando nos acercábamos al final, luego de uno de los tantos solos de guitarra con los que Gus G deleitó a sus fanáticos, la agrupación comenzó a anunciar “The Last Song…”, indicando que ya faltaba poco para despedirse. La típica manifestación, con tintes de hinchada de estadio, no se hizo esperar, y la banda le regaló a su público una canción más, la esperada “Falling To Pieces“, y fue con ésta con la que el líder de la banda realzó su presencia, y de pasada también la del baterista Johan Nunez, subiendo a la tarima en donde se encuentran ubicados los tambores.

Ya para despedirse definitivamente Gus agradeció al público lo sorprendente que eran y su entusiasmo fue tal, que bajó del escenario y se hizo uno con el público mientras tocaba. Los fans no podían creer que este gran artista estuviera junto a ellos haciendo lo que mejor sabe hacer, sin duda un momento emocionante que quedará en la retina de sus fanáticos.

TONY MACALPINE

Pasadas las 9:30 de la noche las luces se apagaron y llegó el turno de TONY MACALPINE, el cabeza de cartel del festival. Los músicos se apersonaron en el escenario por partes, apareciendo en primer lugar el húngaro de la batería, Gergo Borlai, junto con el bajista Pete Griffin, y posteriormente el insigne guitarrista y estrella de la noche, TONY MACALPINE.

La presentación comenzó con “Chrome Castles”, corte que abre el último disco que lanzó el músico el año pasado. El público que se asentó muy próximo al escenario se encontraba en un estado de absoluta contemplación, una especie de trance alimentado por las melodías que emanaban de la guitarra del gran Tony y que pasan de lo progresivo a lo clásico y luego a lo más denso del metal, de una forma muy natural. El ánimo de los asistentes durante todo el concierto fue evidentemente de observación y de apreciación hacia este increíble músico que ha sabido sobrepasar las adversidades de la vida, para seguir haciendo lo que le apasiona y que de paso nos ha permitido seguir regocijándonos con su versátil musicalidad.

Uno de los puntos destacados de esta presentación se dio en el momento en el cual Gus G, de FIREWIND, fue invitado al escenario para acompañar al trío durante unos minutos, momento en el cual las dos guitarras buscaron hacerse una.

Mientras avanzaba el show cada uno de los músicos también tuvo su momento; el gigante Gergo Borlai que parecía querer destruir la batería, ejecutó un solo de percusión que se extendió por varios minutos, ¡tiempo en el cual logró una gran conexión con los asistentes, quienes a cada provocación de los tambores respondían con un unísono Eh!

Cada una de las canciones fue desarrollada, como era de esperar, de forma impecable por el guitarrista y sus músicos, tanto fue así que ni siquiera su bajista, Pete Griffin, podía ocultar la admiración que siente por Tony, refiriéndose cada cierto tiempo hacia él con respeto y pidiendo al público que hiciera lo mismo, que dejara un momento la contemplación y que mostrara quizá algo más de energía. Luego de presentar a sus músicos, y tras un setlist que incluyó temas como “Tears Of Sahara“, “The Vision” y “Porcelain Doll” entre un total de 15 canciones, Tony se despidió de los asistentes, dando por finalizada una noche de verdadero virtuosismo musical.

Con una impecable puntualidad y ejemplar organización, el Santiago Prog Fest concluyó, dejando en cada uno de sus privilegiados asistentes la dulce sensación de haber estado en el lugar indicado, la noche indicada y con la compañía indicada. Desde ya estamos deseando una nueva edición.

Dániza Morales Toro
Redactora en Rocktambulos
Todo es cuestión de perspectiva
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Todas las fotos fueron tomadas por CrisRock Photography y son cortesía de Spider Productions / Todos los derechos pertenecen a su autor

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