Estás aquí
Página principal > Destacada

El Mundo Sigue Ardiendo: 30 años de “So Far, So Good…So What!” de MEGADETH

MEGADETH, la legendaria y pionera banda de Thrash/Heavy Metal, no sólo se encuentra en modo festivo por haber cumplido recientemente 35 años de su fundación en 1983, un logro muy significativo considerando la cantidad de veces que pudo haberse disuelto (técnicamente sí llegaron a ese punto en el 2002; volvieron 2 años más tarde). También anduvo festejando durante el mes de febrero el trigésimo aniversario de su 3er larga duración, So Far, So Good…So What!, el cual llegó a las bateas el 19 de Enero de 1988 a través de Capitol Records. Rocktambulos no quiso quedarse fuera del festejo y por esa razón te traemos un informe especial para recordar, irónicamente, uno de los álbumes menos recordados del grupo.

Para empezar, no creo que sea correcto decir el cliché de “sigue más vigente que nunca”. Preguntémonos lo siguiente: ¿Alguna banda fue particularmente influenciado por esta placa? ¿Es citado como un norte a seguir frente a otros álbumes del género? ¿Rompió algún standard de lo que el conjunto venía haciendo? Si lo vemos por el costado de los fanáticos, deben ser pocos los que citen a So Far, So Good…So What! (SFSGSW) como su álbum favorito, o siquiera que lo mencionen en las charlas de bar cuando el tópico de discusión vira hacia a la música del grupo. Si nos enfocamos en su época más thrashera, esos listones suelen llevárselos el eterno Peace Sells…But Who’s Buying (PSBWB) de 1986 y el jamás oxidado Rust In Peace (RIP) de 1990.

Si después de leer esto piensan que estoy desalentando su escucha, están muy equivocados: SFSGSW patea traseros a mansalva y tiene un nivel de agresividad que la banda perdería, a pesar de ganar en diversidad y pulidez, en los subsecuentes lanzamientos. Este es el último vestigio de una banda que estaba dejando atrás la inmadurez y el desenfreno de su adolescencia para convertirse gradualmente -el descontrol no se terminaría de un día para el otro- en una consagrada mundialmente como adulta.

Chuck Behler junto a David Ellefson.

En su arte de tapa nuevamente se pudo encontrar al poderoso Vic Rattlehead. Si antes se había visto a la mascota del grupo en lo que parecía ser un ritual de magia negra, o vendiendo propiedades enfrente de la ONU -posterior a un ataque nuclear-, en esta portada lo vemos a través de una transmisión visual de baja calidad, preparado para la guerra y armado hasta los dientes…o bueno, hasta los garfios que los cubren. El concepto de una versión en “carne y hueso” de Vic resulta original -algo similar a lo que IRON MAIDEN hizo con Eddie en The X Factor (1995)-, aunque un mayor presupuesto hubiera resultado en una portada mejor lograda. Tal vez por ello sea la distorsión gráfica entorno al rostro de la icónica mascota, dado que no se termina de entender que es un esqueleto con garfios en su boca.

La formación que lo grabó, la 2da encarnación del grupo -o la Mark II-, no caló fuerte entre los fans, principalmente por su breve longevidad (como lo sufrirían también infinidad de futuras encarnaciones, salvo unas pocas excepciones). Más de uno se quedaría mirando a la nada lo interrogase sobre quiénes fueron de la partida -por favor chicos, “cultura general”- junto al dueño del circo, Dave Mustaine (líder, guitarrista y mente maestra), y a su mano derecha, David ‘Junior’ Ellefson (bajo). Chris Poland (guitarra) y Gar Samuelson (batería; Q.E.P.D.) habían sido despedidos en una misma semana del verano de 1987 por sus comportamientos erráticos y su deteriorado compromiso con la banda, consecuencia en parte del abuso de estupefacientes y alcohol (empeñaban equipos para sostener sus adicciones). Viniendo de 2 drogadictos en potencia como lo eran Dave y Junior, la cosa debió haberse puesto realmente seria como para llegar a esa decisión.

Ambos, baterista y guitarrista, habían participado tanto del debut de MEGADETH, el seminal Killing is My Business…and Business is Good (1985), como en el mencionado PSBWB, y habían sido importantes engranajes del distinguible sonido obtenido. Previamente músicos de Jazz, la convergencia de ese estilo con la agresividad del Thrash Metal había dado excelentes frutos, por lo que reemplazarlos y mantener la identidad musical no iba a ser tarea sencilla…o al menos, parcialmente. Entonces, ¿quiénes ocuparían sus puestos para el 3er larga duración, no muy lejano en el horizonte de 1988?

David y Dave. Básicamente hermanos.

El primero en caer bajo el hacha, la cual fue cayendo durante meses, fue el bueno de Gar. Lamentablemente éste se volvería obsoleto debido a un entusiasmado roadie, que se había vuelto su técnico de batería luego de simplemente preguntar si necesitaban ayuda para armar su instrumento en la previa de un show, algo que era una constante en la ruta. Su nombre era Chuck Behler, y resultó ser baterista también. En los meses previos al despido de Samuelson, se volvería gradualmente el as bajo la manga de Mustaine cuando su batero no estuviese en condiciones de tocar. Noche tras noche, Behler estaría atento al llamado de ayuda para saltar tras los parches y permitir que el show continuase. “De un día para el otro” se convirtió en el baterista oficial del conjunto.

El sucesor de Chris Poland fue Jeff Young, y su inclusión fue un proceso un tanto más singular. Involucra además una de las anécdotas más bizarras en la historia de una banda. Originalmente Mustaine y Ellefson habían puesto sus fichas en un ignoto músico llamado Jay Reynolds, quien tocaba en ese entonces con una banda llamada MALICE. En él vieron, o creyeron ver, todo lo que necesitaban: tocaba bien, tenía presencia en el escenario, y estaba al día en lo que a vestimenta metalera se refiere. Sin pensarlo 2 veces le ofrecieron el puesto. Entusiasmados por su inclusión -y el acceso a la droga fácil que Jay habilitaba dado sus contactos personales- alquilaron un estudio y se dispusieron a trabajar en su 3er LP sin percatarse de algo trascendental: Jay, como lo menciona el propio colorado en su autobiografía, “era un paquete vacío”. O sea, desnudo, sin nada de talento PROPIO encima. Si bien eran conscientes de que era una “obra en proceso”, no se imaginaron que le faltaba tanto. Habían estado tan ocupados disfrutando de los excesos, que no se preocuparon en ensayar y darse cuenta que Reynolds estaba bajo la tutela de un profesor de guitarra para que le enseñe sus partes. Un elefante rosado estaba enfrente a Mustaine y Junior, y ninguno se había dado cuenta.

Jeff Young.

El profesor de guitarra en cuestión era Young. Viendo que él sí tenía enorme talento, Jay fue despedido con muy poca sutileza a través de un llamado por teléfono, y se le ofreció el puesto a Jeff en cambio. Jeff se vio forzado a cambiar su look ochentoso (bien a la moda), el cual no encajaba en los preceptos estéticos de MEGADETH ni del Heavy Metal, y estuvo listo para cumplir su rol como nuevo guitarrista. Toda esta ridícula secuencia de hechos no hizo más que atrasar al grupo en la gestación del nuevo récord, y la fecha tope se aproximaba.

La odisea en que se había convertido el proceso de realización de la placa sufriría otra complicación encima. Paul Dini, el ingeniero de sonido que ya había trabajado anteriormente en PSBWB -para su re-mezcla precisamente- sería otro obstáculo a sortear. El hombre venía de un trasfondo que no tenía nada que ver con MEGADETH, habiendo trabajado con artistas orientados al Pop como Rod Steward. Trabajar de cero con la banda hizo que aflorasen las diferencias artísticas entre ambas partes, además de cierta incapacidad del ingeniero para plasmar debidamente el poder de la música en la mezcla, por lo que Dini sería despedido prematuramente. Michael Wagener (METALLICA, OZZY OSBOURNE, ACCEPT, etc) fue traído para tomar las riendas del asunto, o “algo así”. Si retrocedemos al debut del grupo, es entendible la pobre producción: era la primera experiencia, novatos, medio presupuesto gastado en drogas y comida, etc. Pero para So Far, So Good…So What! las expectativas eran más altas al tratarse de un grupo de nivel platino, y el resultado, sin ser bochornoso, no estuvo a la altura, sonando la placa más sucia que PSBWB y con cierto abuso del reverb. Como mínimo, si se lo ve desde la óptica de RIP, MEGADETH todavía podía sonar tremendamente mejor, y sin perder ni un ápice de su esencia.

El Arsenal De La Megamuerte No Pudo Deshacerse

1- “Into The Lungs of Hell” (Música – Mustaine):

El track que abre la placa es un instrumental, y el primero que la banda grabaría en su carrera. Tenía la particularidad de contar con vientos en su inicio, lo cual le daban un aire épico que le sentaba muy bien. Por alguna extraña razón, pasarían décadas hasta que se incluyera otro en un álbum de estudio (teniendo ese honor “Silent Scorn” en The World Needs a Hero (2001)). Antes de que existiese la automatización digital, grabar/editar los parámetros de paneo en la imagen estéreo, volumen y efectos espaciales (Ej: reverb) en tiempo real era muy difícil con equipos analógicos, y Paul Dini lucharía constantemente para controlar las guitarras presentes. Musicalmente, de entrada podemos escuchar que Behler tiene un estilo mucho más directo, orientado al Punk Rock, que su predecesor.

2- “Set The World Afire” (Música & Letra – Mustaine):

Originalmente llamada “Megadeth”, Dave escribió la base de su letra en el autobús en el que METALLICA lo mandó a su casa luego de despedirlo. En ese viaje se leyó de casualidad un folleto tirado que hablaba sobre el peligro de la proliferación nuclear, destacándose una oración particular: “El arsenal de la megamuerte no puede deshacerse más allá de lo que resulte de los tratados de paz”. También fue la primera pieza musical que escribió luego de esa ruptura, sólo que no estuvo lista sino hasta 5 años más tarde.

3- “Anarchy In The U.K.” (Música & Letra – Matlock / Rotten / Cook / Jones):

MEGADETH se había hecho la fama de hacer arriesgadas elecciones para su tradición de incluir un cover por LP. Siendo un fan del Punk, Mustaine sugirió hacer “Problems” de los SEX PISTOLS, pero “Anarchy In The U.K.” -también de los ingleses- terminó siendo la elegida debido a una mayor facilidad para congeniar con los oyentes. O sea, fueron a lo seguro. Durante años escuché esta canción infinidad de veces, con el booklet del álbum en mis manos, y jamás me había dado cuenta, sino hasta leer la autobiografía del Colorado, que el propio Steve Jones (guitarrista de los PISTOLS) fue invitado a tocar en ella. El músico aportó el 2do solo de guitarra del track. Previo a grabar, hizo la insólita solicitud de $100 dólares y la mamada de una mujer…ah, y se presentó a la grabación con un brazo enyesado. Punk Rock -hace gesto de subir los hombros-. La canción toma nuevo poder bajo el formato del Thrash Metal, y si bien no necesariamente es mejor o peor que la primera versión -en lo personal, destroza la original-, es una adaptación fresca y bien lograda.

4- “Mary Jane” (Música – Mustaine; Letra – Mustaine / Ellefson):

Si dijese que “Mary Jane” es la composición más rara de MEGADETH, definitivamente  “la pego en el poste”. Comienza con una intro pseudo hablada, le sigue un pasaje arpeggiado con guitarra acústica, y luego hace aparición un señor riff de los que se escuchan muy poco hoy en día. Toda la canción es un constante in-crescendo, con varios quiebres en el medio, a medida que se va acelerando hasta explotar en la definitiva esencia del Thrash Metal.

5- “502” (Música & Letra – Mustaine):

Riff “Made In Mustaine” + “Pull over shit head! This is the cops!” = MEGADETH a toda velocidad. Si bien hoy en día se puede considerar la típica canción que trata sobre ir por la ruta, escapando -con el acelerador a fondo- de la policía, con alcohol y cigarrillos de por medio, en los 80’s todavía era algo fresco. “502” merece mayor reconocimiento del que se le da, con solos de guitarra de primerísima calidad, haciendo insólito uso de la técnica de tapping (ver solo de “Eruption” de VAN HALEN si no están familiarizados con el concepto). De alguna forma el grupo logra dar forma a canciones de pura cepa thrashera, pero distinguibles y personales. La ambición de sonar como nadie estaba latente, y definitivamente es una fuente de inspiración para las nuevas generaciones que hayan perdido el camino.

6- “In My Darkest Hour” (Música – Mustaine; Letra – Mustaine / Ellefson):

El Colorado la compusó de principio a fin la noche que se enteró de la muerte de su ex-compañero de banda en METALLICA, Cliff Burton. Aunque la letra relate los percances de su relación con su novia Diana -la que luego inspiraría la letra de “Tornado of Souls”, posterior al fin de su disfuncional relación-, la música y el sentimiento detrás vino de la tristeza y el dolor de perder a su amigo. Fue una hora oscura para todos los fanáticos del querido Cliff, y del Heavy Metal en general. Con suma convicción, es de las canciones más redondas y perfectas compuestas por la banda. Que lo haya sido de un tirón sólo la hace más especial.

7- “Liar” (Música – Mustaine / Ellefson; Letra – Mustaine):

Los rumores dicen que está dedicada a Chris Poland, pero no hay una declaración oficial. De todas formas, la letra es la más ácida y punzante que Mustaine haya escrito, insultando básicamente a toda la familia de la persona a quien está dirigida, y al mentiroso de arriba a abajo. En su inicio podemos percibir los estragos de la producción, con una intro poco clara. Aunque el Colo pueda no ser considerado un cantante profesional, hay una parte donde ejecuta su labor con importante precisión y técnica, al menos para sus estándares.

8- “Hook In Mouth” (Música – Mustaine / Ellefson; Letra – Mustaine):

El track que cierra la placa apunta sus misiles a la P.M.R.C. (Parents Music Resource Center), un comité de gente con mucho tiempo libre fundado por esposas de diputados de EE.UU. en 1985. Entre sus “trascendentales” objetivos buscaba censurar al Rock y Heavy Metal. Son los mismos del sticker de “Parental Advisory Explicit Content”, el cual SFSGSW tiene el privilegio de contar en su portada. La composición se diferencia del resto de los tracks por contener partes donde las guitarras se ausentan, y con sólo voz, batería y bajo sonando. Justamente es el momento donde más puede escucharse el instrumento de David Ellefson, una de las principales víctimas de la producción, además de contar con un sonido nasal que le quitó definición a su ejecución. “Hook In Mouth” debe haber sido una de las últimas tomas de una sesión de grabación dado el considerable desgaste en la voz de Dave, la cual suena más rasposa que en el resto del álbum.

En lo que respecta a la actualidad de los estadounidenses, los 8 tracks que componen el LP apenas hacen aparición en las listas de temas de sus shows, a excepción claro de la ultra quemada tocada “In My Darkest Hour”, y tal vez “Set The World Afire” para alguna ocasión especial por aquí y allá. Claro que esto se deba seguramente a las actuales limitaciones vocales de Dave Mustaine para interpretar las exigentes piezas en vivo. Ciertamente no lo imagino haciéndole frente con éxito a la interpretación original de “Hook In Mouth”

Ellefson, Mustaine, Young y Behler.

Pero el punto es que el álbum se volvió una paradoja en sí mismo; aunque pueda haberse quedado atrapado en el tiempo, sus 34 minutos y 26 segundos de duración son un portento de riffs, solos y melodías envidiables que añejaron muy bien. En lo personal, considero a So Far, So Good…So What! como una joya olvidada, y un favorito que simplemente no pierde nada de su poder a 3 décadas de su génesis. Si se lo compara con futuros experimentos comerciales de la banda, como lo fueron Risk (1999) y Super Collider (2013), SFSGSW definitivamente merece mayor reconocimiento por mostrar una banda que todavía no había sido seducida (bueno, Mustaine principalmente) por el costado comercial de la industria. Hasta acá todo bien, en otros 30 años estoy seguro de que seguirá así, sin dudas.

Roger Alan Provan
Colaborador en Rocktambulos
La música, sin importar el género, popularidad, año o país de origen, tiene una chance en mis oídos. En ella encuentro mi camino.
Roger Alan Provan on FacebookRoger Alan Provan on Instagram

 

¿Usas Facebook? ¡Exprésate y comparte!

Comentarios:

¿Qué te pareció? ¡Queremos leer tu opinión! Deja un comentario:

Top