Cumple y Dignifica: RED FANG volvió a Buenos Aires para ser protagonista #Crónica – ROCKTAMBULOS
Estás aquí
Página principal > Destacada

Cumple y Dignifica: RED FANG volvió a Buenos Aires para ser protagonista #Crónica

Luego de dejar una impresión más que sorprendente en su debut argentino el 06 de mayo de 2017, en el Maximus Festival, y su posterior paso triunfal por Chile, RED FANG regresó a Argentina para presentarse el pasado 20 de marzo en Uniclub, un recinto íntimo, clave para construir una relación duradera con el público argentino.

Con una previa ansiosa, ya sea en redes sociales o por individuos en sí, la jornada comenzó a funcionar como un tranquilizante hacia el hambre de música con la salida a escena de DROMEDARIUM, grupo liderado por Alejandro Taranto (bajo), el legendario productor argentino. La impronta de rock “regresivo”, como gusta decir su líder, se nota en cómo buscan evocar sólidamente los sonidos emblemáticos de los 60’s y 70’s, no como un retorno, sino como un progreso reconociendo un legado intachable. Un buen ejemplo de esto fue su composición, “Come To The Haze”, que ya desde el título es ilustrativa.

Realmente la performance del trío fue destacable, con un excelente sonido y buenas canciones, a tal punto que todos los presentes aplaudieron de manera lenta y sentida el final del show que dio DROMEDARIUM. Sin lugar a dudas, una banda para tener en cuenta.

Mondodromo

El turno de MONDODROMO llegó para el momento en que el recinto ubicado en la calle Guardia Vieja comenzaba a llenarse y ser un reducto de extremo contacto humano. El cuarteto, al igual que todas las bandas de la fecha, contó con un sonido superior a lo que suele oírse, ideal para apreciar las sutilezas de este conjunto musical que se define entre el Stoner y el Sludge más negativos que puedan existir. Claro está, tanta oscuridad es más que disfrutable, por ejemplo, cuando Francisco Badano (guitarra), hacía pequeños jams noise.

Como último acto telonero apareció BANDA DE LA MUERTE, con una energía como para demoler el lugar, atemorizante en cierta manera, con un Stoner más que violento, desgarradas voces y una batería virtuosa. Desde el escenario se remarcó lo importante de que este tipo de fechas surjan, ya que implican mucho esfuerzo, y era necesario vivirlo como una fiesta, disfrutar y aprovechar cosas que antes eran imposibles, es decir, la llegada del cuarteto de Portland con tres bandas locales de primer nivel. Con una gran performance, el grupo argentino se retiró de las tablas para darle lugar a la atracción principal.

Banda de la Muerte

Cuando RED FANG subió al escenario y comenzó con su hit, “Blood Like Cream” de Whales and Leeches (2013),  todos los presentes estábamos seguros de que viviríamos una jornada histórica: la efervescencia, recíproca, entre artista y público, era tal, que la emoción llegaba a niveles superlativos. Aaron Beam (bajo y voz), en su expresión, parecía repetir la frase que KISS hizo famosa: “you drive us, we’ll drive us crazy”. Felicidad recíproca… y así la fiesta llegaba a un gran nivel.

“Malverde” y “Crowns In Swine” continuaron la tanda, con un excelente sonido, y, para destacar, el nivel de los músicos sobre las tablas, como es el caso de Bryan Giles, que hace las veces de guitarrista y vocalista, dándole identidad a la performance en escena, reforzado por unos amplificadores Orange de impecable audio. Además, es importante saber lidiar con el descontrol, por eso, cuando alguien del público se subía al palco, Bryan no se mostraba hostil, sino que demostraba camaradería y sabía que, simbólicamente, lo que importaba era que ese fan se acercara a sus admirados músicos, nada más. Contratos implícitos para unos músicos que se autodefinen como unos “tipos normales”.

Red Fang

¿Qué decir cuando “Cut It Short” dijo presente? Esa canción tan envolvente, del exitoso Only Ghosts (2016), desató la locura con su gran riff. Allá casi como buscando el anonimato, estaba la sublime ejecución de John Sherman tras los parches, mezclando virtuosisimo con solvencia, siendo una gran base para RED FANG. Por supuesto, la solemnidad que, por momentos, se buscaba mechar desde el escenario con cierto profesionalismo formal, caía ante la emoción de escuchar el clásico “olé, olé, olé”, seguido “RED FANG, RED FANG“.

No hay que dejar de lado la gran labor de David Sullivan, que con su guitarra, entre buenos punteos y rítmicas, su look, siempre importante dentro del Rock, y el desenvolvimiento que el artista tiene en el escenario, hacen que sea un componente atractivo en la dinámica que el cuarteto propone en vivo.

Red Fang

Con un set concentrado en Murder The Mountains (2011) y Only Ghosts (2016), RED FANG oscilaba entre ejecuciones brutales, rápidas ingestas de cerveza y un feedback comunicativo con el público argentino: es más, se dieron el lujo de tocar un tema nuevo, el cual parece mucho más heavy que sus anteriores incursiones artísticas, a fuerza de violencia general, pero en particular, de la batería de John Sherman.

Cuando llegó el himno “Prehistoric Dog”, la banda se retiró hacia un descanso, pero el público clamaba fervientemente por su regreso, con un hambre que imponía la movilización de las emociones. Así, el grupo volvió para dar la seguidilla letal de “Hank Is Dead” y “Throw Up”, para retirarse con una sonrisa inmensa en su cara, tomando fotos del público, y aclarando “ustedes son el público más salvaje que hemos visto”. No es por nacionalismo, pero por la locura de aquella noche, no sería errado confiar que las palabras dichas por los miembros de la banda, aunque parezcan un cliché, son ciertas.

Su fiel público los está esperando nuevamente, más aún, la música lo demanda, y me atrevo a decir que RED FANG se proyecta como uno de los grupos más importantes de la escena pesada internacional.

Facundo Guadagno
Redactor en Rocktambulos
Estudiante de Antropología, escéptico, músico y crítico.
Facundo Guadagno on FacebookFacundo Guadagno on Myspace

Todas las fotos fueron tomadas por Frank Hernández para rocktambulos.com

¿Usas Facebook? ¡Exprésate y comparte!

Comentarios:

¿Qué te pareció? ¡Queremos leer tu opinión!

Top