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30 años de “…And Justice For All”: La llave de todas las puertas

¿Cómo te ves dentro de 30 años? Seguramente es una pregunta difícil de responder para cualquiera de nosotros, sin embargo para los cuatro jóvenes que conformaban METALLICA hace tres décadas y quienes los rodeaban, no era tan complicado de imaginar. Su talento era tan evidente que el propio Ozzy Osbourne los reconoció como el futuro del metal. “Me recuerdan a SABBATH en sus inicios, hambrientos, con energía” le dijo Ozzy a Hetfield cuando los tuvo como banda de apertura durante seis meses.

Mick Wall cuenta en su libro Enter Night que Lars siempre tuvo la visión de que podían ser tan grandes como LED ZEPPELIN y Jason Newsted decía con firmeza -cuando recién ingresó- que: “METALLICA será una de esas bandas que dentro de 20 años la gente todavía escuchará de la misma forma en que yo todavía escucho a LED ZEPPELIN y BLACK SABBATH“. Era su visión y premonición acerca de una agrupación de la que primero fue fan y después fue miembro.

Lo que sí debe haber sido impensable es que – 30 años después – el mundo de la música continuara hablando del disco que lanzaron aquel 25 de Agosto de 1988 en USA (6 de Septiembre en el resto del mundo), y mucho menos que éste sería la llave que les abriría todas las puertas, alcanzando por primera vez el puesto #6 del Billboard 200 (discos más vendidos) y ganando su primer Grammy. El álbum …And Justice For All fue el cuarto de una banda que venía superándose disco a disco, convirtiéndose cada vez más en referente de un género, y que tenían la “misión imposible” de superar lo que lograron previamente. Nada fácil.

Si bien ya los “cuatro jinetes” habían revelado su amor por la complejidad y los tempos cambiantes con piezas como “Orion” y “Master Of Puppets”, o incluso – si vamos más atrás – con “The Call of Ktulu” , fue en …And Justice For All donde mostraron el nivel técnico-progresivo del que eran capaces, mutando del clásico thrash por el que se hicieron conocidos en el mundo del metal, hacia un género mucho más experimental, creando canciones con abundantes movimientos y sobre todo, conceptuales. Algo que a Cliff Burton le hubiese encantado. ¿Un homenaje quizás?

…An Justice For All es un disco que significó nuevos retos para METALLICA, ya que además de ser el sucesor del insuperable Master Of Puppets (1986), fue el primero desde la muerte de Cliff en 1986. Se gestó en medio del dolor por esa sensible pérdida y las tensiones entre sus integrantes, tomando la ira y la frustración como fuente de inspiración. Pero veámoslo con detenimiento:

El reto mayor al que se enfrentaban James, Lars y Kirk (Jason recién ingresaba en la banda), era el de superarse a sí mismos como músicos y compositores, en una época en la que el ego era parte de sus personalidades. Y era lógico, con apenas 22 años venían de crear una obra maestra como Master Of Puppets y se sentían en la cima del mundo, viviendo en medio de fiestas y excesos, ahogando en vodka el dolor de haber perdido a un hermano, como Burton.

Justamente por no aceptar dicha pérdida, desquitaron toda su ira y frustración en el nuevo integrante, Newsted, a quien no se cansaron de “bautizar” mediante maldades que incluyeron lanzar su ropa y sus cassettes por la ventana, o entrar en mitad de la noche en su habitación y llenar todo de crema para afeitar y pasta dental, tal como lo cuenta Jason en Enter Night. Todo esto solo trajo tensiones entre el bajista y el resto de la banda, y a pesar de ello, la composición del disco comenzó entre los cuatro, siendo precisamente Jason quien llegó con la primera idea: el riff de “Blackened”.

Reseñas del disco abundan por ahí, pero hay algo que resulta obvio para cualquier músico que lo escucha con detenimiento: Cada uno de los tracks que conforman …And Justice For All están compuestos por numerosos compases y cambios de tempo. Esto fue algo premeditado en lo que trabajaron James y Lars de manera individual. El objetivo era incorporar tantos riffs y tempos como fuera posible, pero sin dejar de sonar a METALLICA. Luego de haber aportado en el primer tema, Jason, por alguna razón, decidió aislarse y dejar todo en manos del resto, o al menos así lo cuenta Hammett en el libro Birth School Metallica Death. “Estabamos esperando que Jason escribiera algunas cosas grandes, épicas, pero eso nunca pasó… no hizo ninguna gran contribución”.

Ni siquiera Kirk estuvo involucrado en la composición de todos los temas, solo en cinco de ellos y fue después de que ya la estructura estaba creada. Compuso todos los solos del álbum pero ninguno de los ritmos. Más protagonismo tuvo el desaparecido Burton, a quien la banda le rinde homenaje con el extenso instrumental “To Live Is To Die”, donde se utilizaron algunas ideas y composiciones que dejó inconclusas, entre las que se incluyen las palabras que se pueden escuchar hacia el final del tema, las cuales fueron escritas por él.

El nombre del álbum y su fuente de inspiración siempre ha sido un misterio. Mientras algunas biografías aseguran que la frase fue extraída de la declaración de independencia, otros insisten en que fue la película de 1979 “And Justice For All“, protagonizada por Al Pacino, la que inspiró a la banda a usar ese nombre. Una tercera vesión señala que Kirk Hammet se inspiró en el disco de AGNOSTIC FRONT Liberty and Justice for…, publicado en 1987. Incluso al propio Roger Miret, frontman de AF, se siente orgulloso de que METALLICA, una banda que admira, haya podido inspirarse en un disco suyo.

Si bien el sencillo promocional de este LP Doble fue “Harvester Of Sorrow”, con “One” es que se catapultaron al mainstream. El tema, cuya idea surgió de una conversación entre James y Cliff donde discutían acerca de cómo sería la vida de un soldado que regresa de la guerra ciego, sordo y cuadraplégico pero con sus habilidades mentales intactas, se convirtió en el primer video clip de METALLICA, permitiéndoles llegar a una cantidad mucho mayor de público gracias a canales como MTV, y dada la naturaleza conceptual, descriptiva y progresiva del tema, captó la atención de críticos y fanáticos rápidamente, valiéndoles su primera nominación al Grammy, algo que posteriormente ganarían.

Un dato curioso al respecto de esto, es que METALLICA fue la primera banda de heavy metal en ser considerada por la academia de la grabación, siendo nominados en 1989 para la recién creada categoría “Best Hard Rock/Metal Performance”, junto a AC/DC, Iggy Pop, JANE’S ADDICTION y JETHRO TULL, siendo éstos últimos quienes se llevaron el premio. Esta decisión fue duramente criticada por los medios especializados y las quejas se centraban en el hecho de METALLICA y JETHRO TULL no eran bandas de géneros similares como para competir entre sí, obligando a la academia a rectificar y crear una nueva categoría: “Best Metal Performance”. En 1990 la banda vuelve a ser nominada y ahora sí, ganaron, pasando a la historia como la primera banda de metal en ganar un Grammy y dejando en evidencia que hasta la academia se equivoca. Éste es considerado uno de los mayores reveses en la historia de los premios.

METALLICA en set de filmación del video “One”

Pero volvamos al disco. La producción estuvo a cargo de la propia banda y de Flemming Rasmussen, sin embargo antes de contactar al danés -que también fue productor de los previos Ride The Lightning (1984) y Master Of Puppets (1986)-, el grupo estuvo trabajando sus nueve demos en California con Mike Clink, conocido por haber trabajado con GUNS N’ ROSES en Appetite for Destruction, pero tras intentarlo con “The Shortest Straw” y “Harvester Of Sorrow”, las cosas no resultaron como esperaban y decidieron terminar –en buenos términos- la relación laboral.

A pesar del tipo de vida rockstar que llevaban los chicos en aquella época, Flemming pudo adaptarse a sus ritmos y horarios, por lo que fueron bastante responsables y productivos a la hora de grabar, terminando la mayor parte del disco en menos de tres meses. Ya cuando se acercaba el final de la grabación, fue el turno de Newsted, quien había estado aislado de la banda durante todo el proceso y tampoco se reunió con Rasmussen, sino que grabó con el ingeniero Toby Wright. A pesar de lo complicados que resultaron ser los temas, a Jason le tomó tan solo un día grabar todas las líneas de bajo.

“Comenzamos con ‘Blackened’ porque era la que más conocía. El resto de los temas tenían un nivel extremadamente difícil en términos de requerimientos técnicos, no estaba acostumbrado a tener canciones con 18 partes distintas, pero estaba listo para enfrentarlo” confiesa Newsted en Birth School Metallica Death. En efecto, interpretar estos temas en vivo requirió que la banda se exigiera mucho más a nivel de práctica y preparación, algo que los hizo reconsiderar la idea de volver a componer canciones tan complejas.

La parte triste de esta historia es que todo ese maravilloso trabajo de bajo es prácticamente imperceptible en la mezcla final del disco, algo por lo que todavía hoy se le reclama a la banda. La responsabilidad fue evadida durante muchos años, con Rasmussen diciendo que la culpa fue de Steve Thompson y Steven Barbiero, quienes mezclaron el disco, y Thompson declarando en una entrevista con Mitch LaFon que Ulrich había sido el único responsable del volumen de los instrumentos durante la mezcla. A Lars no le quedó otro remedio que aceptar su culpa, sin embargo dejó claro que no fue intencional. Así lo confiesa en Birth School Metallica Death:

“Fue como que estábamos mezclando y queríamos darle más protagonismo a las guitarras rítmicas y la batería, así que básicamente fuimos subiendo el volumen de todo hasta que el bajo desapareció… no fue que dije ‘a la mierda este tipo, bájenle el volumen a su bajo’”

En una entrevista que ofreció Jason a Loudwire en 2013, aclaró estar tranquilo con esta situación y dijo: “el otro día un chico me entregó un disco de …And Justice For All. Él remezcló los tracks de bajo en el disco y me dijo algo como ‘Bro, esto es para ti, como se supone que debió haber sido’. Yo creo que como se supone que debió haber sido es como el disco salió y como dejó una marca en el mundo”. Nadie sabe “que hubiese pasado si”, pero definitivamente la ausencia del bajo no impidió que el álbum se convirtiera en doble platino al año de haber sido lanzado y en ocho veces platino para el año 2003, y contando.

Aunque lo que vino después superó con creces el éxito comercial de METALLICA, …And Justice For All marcó un camino, rompió los esquemas y sobre todo abrió las puertas para que pudieran pasar todos los que venían detrás. Es un disco emblemático para la industria del rock pesado, pues, siendo una grabación de metal progresivo sumamente técnico y ruidoso, con un contenido lírico social que mezcla mensajes oscuros y desalentadores con rebeldía anti sistema, se posicionó -contra todo pronóstico- entre los más vendidos del mundo y le permitió a los de San Francisco lograr lo que ninguna otra banda de metal había logrado antes: llamar la atención de los medios masivos. Algo que vale la pena recordarle hoy en día a cada uno de esos “gurús” de la música que aseguran que el metal “no vende”.

METALLICA pudo, ¿quién será el próximo?

Frank Hernández
Director en Rocktambulos
Escucho más de lo que veo y escribo más de lo que leo.
Periodista musical. Radio Host. Colaborador en Billboard. Fundador de Rocktambulos
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